Gestionar desde la diversidad

08.06.2011 | Contratapa

La contratación directa de personal con discapacidad es una prioridad para muchas organizaciones que pretenden lograr la integración de este colectivo, convertirse en referente en este ámbito, cumplir con la legislación y captar talento. Endesa, Eroski, IBM y Repsol son algunos ejemplos de empresas que han puesto en marcha iniciativas para incorporar en sus plantillas a personas con discapacidad. A través de acuerdos con fundaciones o desde sus departamentos de responsabilidad social corporativa potencian la contratación directa de este colectivo, no sólo para cumplir la legislación –la Ley de Integración Social de los Minusválidos (Lismi) establece que en una empresa de más de cincuenta trabajadores al menos el 2% de la plantilla deben ser personas con algún tipo de minusvalía–, sino también para convertirse en referente de integración de los discapacitados.


 

Además, a la obligación de cumplir la norma se añade el componente del talento. Las organizaciones van a la caza de este atributo y las personas con discapacidad son un colectivo donde se puede encontrar: en España hay casi cuatro millones de personas con algún tipo de minusvalía, que representan el 8,5% del talento nacional, según la Fundación Once.
Más del 2% de la plantilla de IBM está formada por personas con algún tipo de diversidad funcional y la incorporación laboral de discapacitados es uno de los compromisos de esta empresa.
"IBM apostó firmemente por la contratación directa hace varios años y ha trabajado desde sus departamentos de responsabilidad social corporativa y diversidad colaborando y realizando donaciones a colectivos con mayor dificultad de inclusión en la sociedad y facilitando el aprendizaje en las nuevas tecnologías", explica Esther Centeno, directora de selección de IBM España, que colabora con asociaciones y fundaciones para reclutar y establecer un primer contacto con los candidatos para llevar a cabo el posterior proceso de selección. También dentro de la empresa se organizan jornadas específicas para este colectivo en las que uno de los objetivos es asegurar la plena integración de los discapacitados y su desarrollo profesional.
Por su parte, Repsol cuenta con 348 personas discapacitadas en su plantilla, lo que supone el 2,2% de sus empleados, y el 22% de ellas ocupan puestos técnicos cualificados. Entre las iniciativas para la integración laboral de este colectivo destacan varios convenios para incorporar a personas con algún tipo de minusvalía.
La empresa energética puso en marcha el pasado año la primera estación de servicio atendida en su totalidad por una plantilla de diez personas con capacidades diferentes, y cuenta con un modelo de accesibilidad global en dos de sus estaciones de servicio.
Eroski también apuesta por la contratación directa de personas con discapacidad. Así, incorporará a 150 discapacitados en su plantilla en cuatro años, gracias a un convenio de colaboración con la Fundación Once firmado este mes. La empresa de distribución empleará el dicho número de personas con discapacidad y promoverá la integración laboral indirecta a través de la compra de bienes o servicios en centros especiales de empleo. Por su parte, la Fundación Once colaborará en la formación, selección y seguimiento de los posibles candidatos.
En esta misma línea, Endesa también ha firmado diversos acuerdos con distintas organizaciones para la integración laboral de personas con discapacidad. La compañía busca cumplir la ley mediante la contratación directa de discapacitados e incluso pretenden sobrepasar el mínimo de discapacitados en plantilla que establece la norma. Uno de estos acuerdos se firmó el pasado diciembre con la Fundación Randstad para fomentar el acceso laboral para ese colectivo. Además, en 2008 la eléctrica contrató a varios discapacitados con perfil administrativo.
La integración laboral de las personas con riesgo de exclusión social, como son aquellas con discapacidad, los inmigrantes, las mujeres con cargas familiares no compartidas, los parados de larga duración y los mayores de 45 años, entre otros colectivos; y la sensibilización de la sociedad sobre esta cuestión, tiene premio. El próximo 11 de marzo se celebrará la IV convocatoria de los 'Premios a la Acción Social' de la Fundación Randstad, que reconocen la labor realizada por empresas y entidades en el ámbito de la integración laboral. En esta edición se ha triplicado el número de participantes respecto al año anterior. "Este año, si cabe, es aún más relevante que las entidades presenten sus políticas de responsabilidad social y que éstas sean resaltadas como 'best practices', debido a la actual coyuntura económica, en la que existen menos oportunidades de empleo, y ante esta situación se ven especialmente afectados los colectivos más desfavorecidos", señala María Viver, directora de la Fundación Randstad.
Estos galardones se otorgan en tres categorías: empresas, medios de comunicación e instituciones.
En la primera se reconoce la labor a las compañías que destaquen por sus acciones de responsabilidad social. En la pasada edición de los premios fue Bankinter la empresa distinguida en esta categoría por su estrategia de responsabilidad social basada en diseñar "un banco para todos" y su apuesta por desarrollar la accesibilidad en todas sus oficinas.
Según los responsables de la Fundación, este año se han detectado en las candidaturas reservadas al apartado de empresas planes de responsabilidad social corporativa (RSC) y acciones de inserción laboral más estructuradas y consolidadas en las compañías. Esto pone de manifiesto que estas políticas puestas en marcha por las organizaciones y la inserción de personas con algún tipo de discapacidad en sus plantillas está adquiriendo peso en el tejido empresarial.
En el segundo apartado se premia al medio que favorezca la comunicación social y la integración de los menos favorecidos. El pasado año, la agencia Servimedia se alzó con el galardón en esta categoría al conjugar la integración laboral de personas con discapacidad y en ofrecer noticias sociales.
Por último, la organización Fundación Empresa y Sociedad fue premiada en el apartado de instituciones, que distingue a las entidades que hayan desarrollado planes de acción o iniciativas a favor de la inclusión social, por su labor de promoción de actuaciones del sector empresarial que tienen que ver con el desarrollo de políticas activas de empleo y productos que faciliten la integración social de las personas más desfavorecidas.
(Expansión & Empleo)

Además, a la obligación de cumplir la norma se añade el componente del talento. Las organizaciones van a la caza de este atributo y las personas con discapacidad son un colectivo donde se puede encontrar: en España hay casi cuatro millones de personas con algún tipo de minusvalía, que representan el 8,5% del talento nacional, según la Fundación Once.

Más del 2% de la plantilla de IBM está formada por personas con algún tipo de diversidad funcional y la incorporación laboral de discapacitados es uno de los compromisos de esta empresa.

"IBM apostó firmemente por la contratación directa hace varios años y ha trabajado desde sus departamentos de responsabilidad social corporativa y diversidad colaborando y realizando donaciones a colectivos con mayor dificultad de inclusión en la sociedad y facilitando el aprendizaje en las nuevas tecnologías", explica Esther Centeno, directora de selección de IBM España, que colabora con asociaciones y fundaciones para reclutar y establecer un primer contacto con los candidatos para llevar a cabo el posterior proceso de selección. También dentro de la empresa se organizan jornadas específicas para este colectivo en las que uno de los objetivos es asegurar la plena integración de los discapacitados y su desarrollo profesional.

Por su parte, Repsol cuenta con 348 personas discapacitadas en su plantilla, lo que supone el 2,2% de sus empleados, y el 22% de ellas ocupan puestos técnicos cualificados. Entre las iniciativas para la integración laboral de este colectivo destacan varios convenios para incorporar a personas con algún tipo de minusvalía.
La empresa energética puso en marcha el pasado año la primera estación de servicio atendida en su totalidad por una plantilla de diez personas con capacidades diferentes, y cuenta con un modelo de accesibilidad global en dos de sus estaciones de servicio.

Eroski también apuesta por la contratación directa de personas con discapacidad. Así, incorporará a 150 discapacitados en su plantilla en cuatro años, gracias a un convenio de colaboración con la Fundación Once firmado este mes. La empresa de distribución empleará el dicho número de personas con discapacidad y promoverá la integración laboral indirecta a través de la compra de bienes o servicios en centros especiales de empleo. Por su parte, la Fundación Once colaborará en la formación, selección y seguimiento de los posibles candidatos.

En esta misma línea, Endesa también ha firmado diversos acuerdos con distintas organizaciones para la integración laboral de personas con discapacidad. La compañía busca cumplir la ley mediante la contratación directa de discapacitados e incluso pretenden sobrepasar el mínimo de discapacitados en plantilla que establece la norma. Uno de estos acuerdos se firmó el pasado diciembre con la Fundación Randstad para fomentar el acceso laboral para ese colectivo. Además, en 2008 la eléctrica contrató a varios discapacitados con perfil administrativo.

La integración laboral de las personas con riesgo de exclusión social, como son aquellas con discapacidad, los inmigrantes, las mujeres con cargas familiares no compartidas, los parados de larga duración y los mayores de 45 años, entre otros colectivos; y la sensibilización de la sociedad sobre esta cuestión, tiene premio. El próximo 11 de marzo se celebrará la IV convocatoria de los 'Premios a la Acción Social' de la Fundación Randstad, que reconocen la labor realizada por empresas y entidades en el ámbito de la integración laboral. En esta edición se ha triplicado el número de participantes respecto al año anterior. "Este año, si cabe, es aún más relevante que las entidades presenten sus políticas de responsabilidad social y que éstas sean resaltadas como 'best practices', debido a la actual coyuntura económica, en la que existen menos oportunidades de empleo, y ante esta situación se ven especialmente afectados los colectivos más desfavorecidos", señala María Viver, directora de la Fundación Randstad.

Estos galardones se otorgan en tres categorías: empresas, medios de comunicación e instituciones.
En la primera se reconoce la labor a las compañías que destaquen por sus acciones de responsabilidad social. En la pasada edición de los premios fue Bankinter la empresa distinguida en esta categoría por su estrategia de responsabilidad social basada en diseñar "un banco para todos" y su apuesta por desarrollar la accesibilidad en todas sus oficinas.

Según los responsables de la Fundación, este año se han detectado en las candidaturas reservadas al apartado de empresas planes de responsabilidad social corporativa (RSC) y acciones de inserción laboral más estructuradas y consolidadas en las compañías. Esto pone de manifiesto que estas políticas puestas en marcha por las organizaciones y la inserción de personas con algún tipo de discapacidad en sus plantillas está adquiriendo peso en el tejido empresarial.

En el segundo apartado se premia al medio que favorezca la comunicación social y la integración de los menos favorecidos. El pasado año, la agencia Servimedia se alzó con el galardón en esta categoría al conjugar la integración laboral de personas con discapacidad y en ofrecer noticias sociales.
Por último, la organización Fundación Empresa y Sociedad fue premiada en el apartado de instituciones, que distingue a las entidades que hayan desarrollado planes de acción o iniciativas a favor de la inclusión social, por su labor de promoción de actuaciones del sector empresarial que tienen que ver con el desarrollo de políticas activas de empleo y productos que faciliten la integración social de las personas más desfavorecidas.

(Expansión & Empleo)