A cinco años de los Principios Ruggie

Los Bancos fallan en centrar la gestión de riesgos en DD.HH en los titulares de derechos

04.07.2016 | DDHH
Los Principios Rectores de Empresas y DD.HH cumplen cinco años de existencia y BankTrack releva el avance de las prácticas en la industria financiera. Su análisis revela 3 carencias alarmantes en las políticas de DD.HH de los 45 mayores bancos del mundo.

BankTrack ha evaluado el desempeño de los bancos frente a los requisitos de los Principios Rectores de la ONU para la próxima actualización de su "Banca con los Principios".

La investigación reveló tres cuestiones clave en las que ninguno de los bancos evaluados cumplen los requisitos como se pide:

En primer lugar, la hora de realizar procesos de debida diligencia en derechos humanos, los bancos deben "incluir una consulta significativa a los grupos potencialmente afectados", de acuerdo con el Principio 18. BankTrack revela que ninguno de los 45 bancos investigados están articulando sus procesos de debida diligencia con consultas a los grupos afectados.  Algunos bancos muestran en sus reportes de sustentabilidad cómo su proceso de diligencia debida implica la consulta con las partes interesadas externas, como las ONG, pero ninguno está involucrando los puntos de vista de los titulares de derechos de una manera sistemática.

En segundo lugar, los bancos deberían informar adecuadamente sobre cómo abordar y responde la empresa a los impactos en DD.HH (Principio Rector 21). Ninguno de los 45 bancos están informando formalmente sobre cómo abordan los efectos específicos de sus impactos en derechos humanos en una forma que permita una evaluación de su respuesta, por ejemplo, mediante la divulgación de acciones concretas llevadas a cabo o medidas de seguimiento solicitadas. Los Reportes de los bancos sobre los efectos específicos de derechos humanos identificados sigue siendo poco frecuente.

En tercer lugar, los bancos, al igual que todos las empresas, están obligados a "establecer o mecanismos eficaces de queja o reclamo", para permitir a los individuos y las comunidades cuyos derechos puedan ser afectados elevar quejas a la empresa directamente (Principio 29). Sin embargo, ningún banco reporta operar un mecanismo de quejas que se acerca a cumplir con los criterios de eficacia de los principios rectores.

Ryan Brightwell, Coordinador de la Campaña por los Derechos Humanos de BankTrack, dijo: "Han pasado cinco años desde la adopción de los Principios Rectores de la ONU, pero los bancos aún no han interiorizado lo que es tal vez su mensaje más importante: centrarse en los riesgos de los titulares de derechos en lugar de los riesgos para el negocio. Si bien se han hecho algunos progresos en los últimos 18 meses, nuestra investigación indica que los bancos aún no están encontrando formas de escuchar las opiniones de las personas y comunidades afectadas por las empresas y los proyectos que financian”.

 

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