Derechos por el Día Internacional contra la Homofobia, la Transfobia y la Bifobia

OPINIÓN
Guy Ryder
OIT
El derecho a ser uno mismo en el trabajo
20.05.2016 | Opinion

"Hoy, en este Día Internacional, quisiera destacar la importancia fundamental de la justicia social y el trabajo decente como elemento determinante para el bienestar y la salud mental de las personas LGBT, y como expresión esencial de sus derechos," dice el Director General de la OIT Guy Ryder.

Este año, el Día Internacional contra la Homofobia, la Transfobia y la Bifobia estará dedicado a la salud mental y al bienestar. El punto de inflexión se produjo hace 26 años, cuando la Organización Mundial de la Salud eliminó la homosexualidad de la lista de enfermedades mentales, lo que dio pie a muchos avances positivos para los derechos de las personas lesbianas, gais, bisexuales y transgénero (LGBT). Hoy día, más de 60 Estados Miembros de la OIT prohíben explícitamente la discriminación en el trabajo por razón de la orientación sexual y la identidad de género.

Los estudios llevados a cabo por la OIT y otros organismos apuntan a que la gran mayoría de trabajadores LGBT mantienen en secreto su orientación sexual, lo que con frecuencia genera un alto nivel de estrés, depresión y pérdida de productividad. Sin embargo, las personas que han hecho pública su orientación sexual en el trabajo tienen menos síntomas de ansiedad, depresión y desgaste. Uno de los principales motivos que les impulsan a declarar abiertamente su orientación sexual en el trabajo es un entorno propicio en el que existan políticas proactivas en materia de diversidad e inclusión.

En septiembre de 2015 la OIT, junto con otras organizaciones de las Naciones Unidas, hizo pública una declaración conjunta titulada: “Poner fin a la violencia y a la discriminación contra las personas lesbianas, gais, bisexuales, trans e intersex”. Esta declaración se comenzaba con una afirmación sencilla pero poderosa: “Todas las personas tienen el mismo derecho a no ser objeto de violencia, persecución, discriminación y estigmatización.”

La comunidad mundial ha seguido reforzando su compromiso por luchar contra todas las formas de discriminación con la adopción de la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible , que se fundamenta en el principio de no dejar a nadie atrás y transmite un claro mandato para la promoción de los derechos de los trabajadores LGBT.

Aun así, queda mucho por hacer. A pesar de los progresos registrados desde 1990, en muchos países y lugares de trabajo persiste la lamentable idea de que ser LGBT es una “enfermedad” que hay que curar.

La criminalización y la patologización de los trabajadores LGBT por el mero hecho de ser quienes son deben relegarse al pasado. El mandato de la OIT sobre la justicia social implica promover el empleo en condiciones de libertad, igualdad, seguridad humana y dignidad para todos los trabajadores. Hoy, en este Día Internacional, quisiera destacar la importancia fundamental de la justicia social y el trabajo decente como elemento determinante para el bienestar y la salud mental de las personas LGBT, y como expresión esencial de sus derechos.

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