Camino a la COP25

Chile a la vanguardia de los países que prohíben las bolsas de plástico a nivel nacional

06.02.2019 | Cambio Climatico

Chile se convirtió en el primer país latinoamericano en prohibir el uso de bolsas de plástico en todo el territorio nacional. En países como Argentina, Colombia, Ecuador, entre otros, se llevan adelante prohibiciones pero limitadas a una ciudad, Estado, Provincia o a una isla como el caso de Galápagos en Ecuador. 


En América Latina y el Caribe, los gobiernos están tomando acciones contra el plástico desechable desde pago por el uso de bolsas hasta prohibiciones en algunas ciudades. Pero la vanguardia es liderada por Chile que se convirtió en el primer país de la región en prohibir las bolsas de plástico en todo el territorio nacional.

La ministra de Medio Ambiente de Chile, Carolina Schmidt, estuvo este fin de semana entregando bolsas reutilizables a los transeúntes del Paseo Bandera, en Santiago, recordando que el domingo 3 de febrero se iniciaba la prohibición a los grandes establecimientos comerciales de entregar bolsas plásticas.

La ley aprobada en agosto establece multas a los comercios de hasta 5 UTM (unos $240 mil) por cada bolsa plástica que se entregue. Para el caso de las micro, pequeñas y medianas empresas podrán seguir entregando dos bolsas plásticas por compra hasta el 3 de agosto de 2020, donde para estos comercios también quedará prohibida la entrega.

“Chile es  el primer país de América Latina en prohibir la entrega de bolsas plásticas en el comercio de todo el territorio nacional, reconociendo un profundo anhelo de la ciudadanía. Este domingo 3 de febrero los grandes comercios, como supermercados o grandes tiendas, no podrán entregar bolsas plásticas, logrando Chile un nuevo hito en el cuidado del medio ambiente”, comentó la ministra Schmidt.

La ministra acaba de ser nombrada la primera presidente mujer de la Conferencia de las Partes sobre Cambio Climático (COP 25) que se realizará en Chile en enero de 2020. El país también está liderando al anunciar la aprobación de una nueva legislación sobre cambio climático antes de la COP25.

Otros países de América Latina también avanzan en este sentido pero de forma parcial.  Ecuador está transformando las Islas Galápagos en un archipiélago sin plástico, con una medida que este año prohibió paulatinamente las bolsas plásticas, los sorbetes, los contenedores de polietileno para llevar y las botellas. Mientras en Perú, una ley que rija la fabricación, el uso y la importación de productos plásticos de un solo uso se debaten en el parlamento.

Colombia por su parte impuso un gravamen a las bolsas de plástico en julio del año pasado: los consumidores pagan un centavo de dólar estadounidense (20 pesos colombianos) por cada bolsa, un monto que aumentará 50% cada año.

Panamá también sancionó a principios de este año una legislación para restringir el uso de bolsas de plástico que otorga a las empresas hasta dos años para eliminarlas. Jamaica comenzará a implementar una prohibición de bolsas de plástico, espuma de poliestireno y popotes el próximo año. Costa Rica adoptó una estrategia nacional para reducir drásticamente el uso de plásticos desechables para 2021, reemplazándolos con alternativas renovables y compostables.

Otras medidas se llevan adelante a nivel municipal. Las tres ciudades más grandes de la región, Ciudad de México, São Paulo y Buenos Aires, también se han unido a la lucha contra las bolsas de plástico. México cobra por las bolsas entregadas y Buenos Aires prohibió su uso o venta en 2017.

La titular de la cartera de Ambiente de Chile, Carolina Schmidt, agregó que en estos seis meses de aplicación de la ley, en donde todos los comercios podían entregar hasta dos bolsas por compra, ya se han visto importantes resultados. “Podemos decir con satisfacción que en este periodo se ha evitado la entrega de alrededor de 1.000 millones de bolsas plásticas, las que ya no estarán contaminando el océano, ríos o nuestros barrios”, señaló.

Si se pusieran una al lado de otra las bolsas que se evitó entregar sumaríamos 500 mil kilómetros. Es decir, 1,3 veces la distancia que existe entre la Tierra y la Luna, se podría dar vuelta a la Tierra 12,5 veces o se cubriría 100 veces la distancia entre Arica y Punta Arenas. Si consideramos el peso de estas bolsas que se sacaron de circulación, sumaríamos unas 7.350 toneladas, equivalentes a 6.300 autos o 408 buses eléctricos del Transantiago.

“Con esto cambiaremos la cultura de lo desechable por la de lo reutilizable para no seguir contaminando con plástico nuestro medio ambiente”, enfatizó la ministra.

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